Apps de música para tu ritmo al correr

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Hoy hay tres tipos de app que ajustan la música a tu ritmo al correr: servicios de streaming que permiten elegir el tempo, playlists ordenadas por BPM en las grandes plataformas de streaming y analizadores que trabajan con los archivos de música que ya tienes. Cuál te conviene depende casi por completo de dónde tengas guardada la música.

Los tres necesitan primero el mismo dato: pasos por minuto, no minutos por kilómetro. Si no conoces el tuyo, mide tu cadencia al correr antes de comparar nada.

Qué pasó con Spotify Running

Spotify Running se lanzó en mayo de 2015. Detectaba tus pasos y ponía música al tempo que llevabas.

Spotify retiró la función en febrero de 2018. Desde entonces se busca sustituto, y las tres vías que vienen a continuación son lo que hay.

Tres formas de conseguir música a tu ritmo

Servicios de streaming que permiten elegir el tempo. Son suscripciones con catálogo propio, a menudo organizado como mezclas continuas preparadas por DJ a tempos fijos. Eliges un BPM y la mezcla lo sigue. RockMyRun es un ejemplo de servicio de suscripción solo por streaming. La contrapartida es el catálogo: corres con la música que ellos tienen licenciada, no con tus canciones de siempre, y necesitas conexión o una mezcla descargada antes de salir de casa. La ventaja es que la mezcla ya viene hecha.

Playlists ordenadas por BPM en plataformas de streaming. Busca «170 BPM running» en cualquier plataforma grande y encontrarás playlists de sobra, y son gratis. Tienen tres problemas. Nadie ha medido tu cadencia, así que la cifra del título es lo que otra persona supuso de un corredor medio. Las etiquetas de tempo suelen estar desviadas por un factor de dos, porque el mismo ritmo se puede contar a 85 o a 170 y quien las etiquetó se quedó con una; una canción etiquetada a 170 puede ser una que tú contarías a 85. Y las canciones cambian como en cualquier playlist: una termina, la siguiente empieza sin transición y tus pies tienen que encontrar el nuevo pulso por su cuenta. La guía sobre cadencia al correr y BPM de las canciones explica por qué el problema del factor de dos es tan común y por qué no tiene por qué importar.

Apps para detectar los BPM de tus archivos de música. El tercer tipo ignora el streaming por completo. Lee los archivos de audio de tu móvil, detecta el tempo de cada canción por sí mismo y construye la cola en el dispositivo con las canciones que encajan con tu cadencia. En este grupo está Dale Ritmo (BPM Companion).

Esto es lo que hace. El tempo se detecta en el propio móvil, con un detector neuronal que localiza cada pulso y cada downbeat. Funciona en dos fases: una pasada rápida da a cada canción un tempo aproximado en cuestión de segundos, para que puedas empezar, y una pasada más lenta escucha el tema entero una sola vez, en segundo plano, y guarda el resultado. La cadencia la fijas arrastrando el anillo, tocando el disco al ritmo, o manteniendo pulsado el disco y corriendo diez segundos para que el sensor de pasos te mida. La app selecciona entonces, por defecto, las canciones dentro de un ±5 % de esa cadencia; puedes cambiar la tolerancia en los ajustes. También acepta canciones a la mitad y al doble de ese tempo, porque un groove a 90 BPM lleva a un corredor a 180 pasos por minuto con un pulso por cada dos pasos, y etiqueta cada coincidencia como «exacto», «mitad» o «doble» para que veas cuál es cuál. Las canciones enlazan unas con otras en un downbeat con un crossfade de unos cinco segundos, y el tempo se desliza de una canción a la siguiente siempre que el tempo más rápido no supere aproximadamente 1,23 veces el más lento; si supera ese límite, recurre a un crossfade sencillo de dos segundos. Las intros y los finales suaves que no mantienen el tempo se recortan por defecto, así que una canción empieza donde empieza su groove. Si nada de tu biblioteca encaja, un metrónomo marca tu cadencia hasta que gires el anillo hacia un tempo que sí tenga canciones.

La app no tiene ningún permiso de internet, así que no hay cuenta, ni subida de archivos, ni analíticas, y es gratis. Ya está disponible en Android, con la versión de iOS en camino, y las dos comparten el mismo motor.

La limitación, sin rodeos

Un analizador local no puede acceder al audio del streaming. Los servicios de streaming no dejan que otras apps lleguen a su sonido, y los archivos con DRM no se pueden leer, así que ningún analizador en el dispositivo puede medir una canción que no puede oír.

Esta vía es, por tanto, para quien tiene archivos: CD ripeados, compras digitales, discos de Bandcamp, pódcasts y lo que se baja de YouTube y acaba amontonado en la carpeta de descargas. Esos archivos suelen ser WebM/Opus, a menudo guardados bajo un nombre .mp3 engañoso, y Dale Ritmo los lee tal como están, junto con MP3, AAC/M4A, FLAC, OGG/Opus y WAV. Si tu colección es una década de «me gusta» en streaming sin nada descargado, las dos primeras vías son las que te quedan.

Si no sabes a qué tempo van tus archivos, cómo saber el BPM de tu música sin conexión repasa las opciones, incluida la de hacerlo con esta app.

Cómo elegir

Cuatro preguntas lo deciden.

¿Tu música es tuya o la alquilas? Si tus canciones son archivos en un dispositivo, un analizador local te da tu propia música a tu ritmo sin pagar nada. Si solo existen dentro de una suscripción, tienes que elegir entre un servicio de streaming basado en el tempo y playlists fijas por BPM.

¿Te importan la privacidad y correr sin conexión? Un analizador local no necesita conexión y, en el caso de Dale Ritmo, no tiene acceso a la red en absoluto. Un servicio de streaming exige estar conectado o llevar el contenido descargado de antemano.

¿Quieres mezclas de DJ o tus propias canciones? Una mezcla preparada por un DJ a tempo fijo se disfruta mucho si te gusta la música que lleva dentro. Si prefieres oír las canciones que has elegido tú, ordenadas para tu zancada, eso es lo que te ofrece tu propia biblioteca.

¿Android o iOS? Dale Ritmo está hoy en Android; la app de iOS está en camino. Si corres con un iPhone y no puedes esperar, por ahora solo te quedan las vías del streaming.

Elijas el tipo que elijas, parte de la cifra correcta. Las páginas de cadencia (en inglés) muestran qué tempos encajan con cada cadencia a tempo exacto, medio y doble, para que compruebes con estos cálculos si una playlist cumple lo que promete antes de atarte las zapatillas.

Si tu música para correr está en archivos que son tuyos, Dale Ritmo es el tercer tipo de app: analiza tu biblioteca en el móvil, la ajusta a tu cadencia con medio y doble tempo incluidos, y enlaza las canciones al compás, sin acceso a internet y sin suscripción.

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